La cirugía debe ser precoz y sólo en casos muy dudosos se indicará una arteriografía. Una elevación progresiva del lactato sanguíneo puede ser de ayuda diagnóstica en formas oligosintomáticas o cuadros clínicos confusos.
Las formas no oclusivas s precipitan por maniobras que comprometen el flujo mesentérico como la pérdida de volumen por ultrafiltración (con o sin hipotensión), la caída aguda del gasto cardíaco (por ejemplo, por un episodio de fibriculación auricular) o el uso de fármacos vasopresores como los ergotamínicos o la noradrenalina. El diagnóstico de la variedad no oclusiva es sumamente difícil y sólo se puede confirmar por arteriografía, que mostratá un patrón de “árbol de invierno”, en el que no se visualizan las arterias tributarias de segundo, tercero o cuarto orden, y con una captación retrasada del contraste por la pared intestinal debido a la estasis arteriola.