Es una complicación grave, de riesgo vital, relativamente frecuente en los enfermos en diálisis. La elevada susceptibilidad se relaciona con la HTA y la anticoagulación durante la diálisis. Además, en los pacientes con poliquistosis renal hay una frecuencia incrementada de aneurismas intracraneales.

Se trata habitualmente de una hemorragia intracerebral no traumática o una hemorragia subaracnoidea procedente de un aneurisma congénito o una malformación arteriovenosa. La más frecuente es un sangrado espontáneo intracerebral en la vecindad de la cápsula interna, el tálamo o los ganglios basales.