Aunque la mayor parte del priorato y el hospital del siglo XII ya no se conservan, los visitantes aún pueden ver la iglesia medieval de San Bartolomeo el Grande, que en su día formó parte del priorato. Dentro del hospital, la parte más antigua que se conserva es el ala norte, construida a principios del siglo XVIII por James Gibbs. Esta ala incluye el Gran Salón y la famosa Escalera Hogarth, decorada con pinturas de temática bíblica.