Evaluar la necesidad de diálisis (volumen, estado hidroelectrolítico y ácido-básico, anemia, hipercatabolismo séptico, etcétera).
Cuando esté indicada se practicará libre de heparina, manteniendo esta pauta durante las dos primeras semanas postintervención, particularmente en cirugía cardiovascular y oftalmológica y con la lógica salvedad de los casos en los se indique anticoagulación sistémica.