La incidencia de la insuficiencia renal crónica (IRC) y el número de pacientes que van a requerir hemodiálisis (HD) como tratamiento renal sustitutivo, continúa aumentando en todo el mundo. En los últimos diez años, ha habido un incremento del 9% anual en el número de estos pacientes, y aumenta cada año de manera lineal.
Sin embargo, la disfunción del acceso vascular continúa siendo la principal causa de ingreso hospitalario en pacientes en hemodiálisis, constituyendo el 16,5% de las estancias hospitalarias en EEUU. En Europa, alrededor del 25% de las admisiones hospitalarias de los pacientes con IRC en HD está relacionado con la construcción o el mantenimiento de su acceso vascular.