Los grandes avances alcanzados durante el siglo pasado en todos los aspectos que afectan a la accesibilidad a los vasos sanguíneos, tanto arteriales como venosos, han sido drectamente responsables en el poder prolongar o salvar la vida de innumerables enfermos.
La necesidad de acceder de forma repetida, y durante largo tiempo, al torrente circulatorio, como sucede en los pacientes en tratamiento de hemodiálisis o en los enfermos que neceistan nutrición parental, ha servido como estímulo para desarrollar grandes avances técnicps y conseguir posteriormente su aplicación clínica.